El ansia infinita de las cosas

Siento que cada vez soy más agua y menos lodo.
Menos sombra habita en mí y me invade no sé qué lumbre.
Me desligo del polvo y me incorporo en un aire puro.
¡Qué hermosa complejidad de la raíz al capullo!
La única razón del ser de las cosas es la belleza.
Por querer espiritualizarse la rosa alcanza el aroma.
El fuego llega a la suprema transfiguración de la luz.
Las ondas, al dilatarse, abarcan hasta lo infinito.
La angustia del carbón consiste en llegar a ser diamante.
El agua concluye su redención al convertirse en nieve.
La redondez es la abstracción de la cuadratura.
Todo, desde la piedra hasta el hombre, busca la perfección.