I

Tengo también mi Ruth espigadora.
Procede del volcán y del sillar.
Flor núbil de campiña labradora
-fusión de sauce, de clavel y azahar-.

Es su alma rubio cáliz que atesora
luces de eternidad. Es cielo y mar
por donde voy, con ansia escrutadora,
divinas maravillas a explorar.

Modalidad la suya: a veces brisa,
a veces agua de escondida fuente.
Dulzura matinal es su sonrisa.

Cuando la vida mi ilusión abate,
con reposar sus manos en mi frente
me transfigura en león para el combate.

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